"La responsabilidad por los sentimientos".
Es muy común creer que somos responsables de la felicidad del otro.
La felicidad de tu marido, la de tus hijos, la de tus padres ...
"Oh cariño, te voy a hacer feliz toda mi vida" …
Para un momento.
Primero tu tendrías que estar plenamente feliz y además estar muy seguro de cómo conseguir una felicidad más o menos duradera para ti mismo.
Porque sino ... ¿Puedes asumir la responsabilidad de hacer feliz a otra persona?
Eso es un delirio.
Yo soy responsable de mis sentimientos.
Tu eres responsable de tus sentimientos.
La idea de que yo soy responsable por tus sentimientos o que tu eres responsable por los míos es una gran alucinación.
a-l-u-c-i-n-a-c-i-ó-n.
Entonces, ¿de qué soy responsable?
Bueno, pues para empezar de tres cosas
1) de mis acciones.
2) de lo que yo siento.
3) de comunicar a los otros lo que preciso.
Si eso está claro, puedo contribuir a la vida de las personas si yo quiero y si está dentro de mis posibilidades. No hay ninguna persona en el mundo que haya venido expresamente con la misión de hacerte feliz.Tampoco quieres que una persona te intente agradar y ella quede sufriendo para agradarte. Esto no es sano.
Puede contribuir a la vida de las personas si quiero y si está dentro de mis posibilidades, una persona no puede hacer lo que sea para agradarme y ella quedar hecho un asco. Puede parecer lógico desde una perspectiva retorcida que otro sufra para hacerte feliz pero eso es una incoherencia que ninguna persona quiere.
Si yo voy a dar un regalo debe ser desde la plenitud no desde la escasez y sufrimiento, porque no puedo recibirlo y estar bien con esto.
Lo único que acontece en una relación basada en el sufrimiento es un rife-rafe de dolor. Sacrificándose mutuamente, creando una relación heavy metal que va a terminar más tarde o más temprano en una separación si está basada en sufrimiento.
O en una vida amarga con tanto dolor y sacrificio en nombre de la otra persona que eventualmente se convierte en un símbolo de tu sufrimiento, en una evocación del dolor, porque tiene como base el sufrimiento.
Y eso no es lo que queremos.
Quiero que la otra persona sea un motivo para sonreír y no para sufrir. Así quiero conectarme con las personas, de una forma más sana que doy libertad para que esta persona tenga su identidad separada de la mía y cuando hacemos algo juntos es porque los dos queremos, y así cada uno acepta su responsabilidad y cada uno es el héroe de su propia vida.
Repite este mantra todos los días;
Yo soy responsable de mis sentimientos.
Tu eres responsable de tus sentimientos.

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