Sembramos lo que cosechamos, todos lo hemos escuchado alguna vez en nuestra vida pero, ¿en verdad que tanto lo practicamos?
¿Qué sale cuando exprimes una naranja? obvio va a salir Jugo de Naranja, no puede salir otra cosa. Nosotros somos como una Naranja, cuando la vida nos exprime sale aquello que está dentro de nosotros, entonces cualquier situación de la vida va a hacer que salga lo que está dentro de nosotros.
Nos pasa que buscamos claridad, pero tenemos la mente llena de estímulos, esta mente que no para y da vueltas y vueltas, por otro lado buscamos paz pero nos enfocamos en el arroz negro, pueden pasar miles de cosas buenas en nuestra vida pero nuestra mente solo esta enfocada dando vuletas en lo negativo. Buscamos paz pero nosotros mismo nos criticamos diciendo, ¿cómo pudiste hacer o decir esto? Entonces nos enfocamos en esos placeres instantáneos como la comida, si algo no te gusta te distraes viendo una película o haciendo una actividad que te quite tu tiempo, buscamos para distraernos ese placer inmediato.
Hay que entender cómo nuestra mente busca tener esos placeres instantáneos, es muy común y los ponemos por arriba de esa felicidad más duradera, Ej. ¡Ay me voy a quedar 5 minutos más en la cama! ¡Ay me voy a dar esa tercera rebanada de pastel! cuando sabes que te va a doler el estómago después.
Nuestra mente está entrenada, educada, para solo ver hacia afuera, tenemos que entrenar a nuestra mente para ir hacia adentro, cosechar lo que sembramos. Nuestra mente quiere resultados diferentes, pero terminamos haciendo lo mismo esperando resultados distintos. Ahí está la diferencia, ¿que semillas estamos plantando? El pensamiento es poderoso, debemos de revisar cada día cual es el primer pensamiento que viene a nuestra mente “Ay no me quiero levantar” “Ay es lunes qué flojera” etc. de esta manera cómo pensamos que vamos a tener paz o realizar una acción positiva si estamos sembrando malos pensamientos desde la primera hora del día. Tenemos que sembrar buenas semillas, pensamientos, positivos.
En ciertas circunstancias cuando la vida nos exprime lo que sale dentro de nosotros es miedo, temor, rencor, angustia, ansiedad, y no nos damos cuenta que estos sentimientos son los que previamente nosotros sembramos en nuestra vida. Si queremos cosechar algo positivo en nuestra vida, la siembra debe de ser muy consciente muy muy consciente para dejar de lado los pensamientos automáticos que generalmente son negativos.

Cuando tenemos en nuestra mente esas semillas positivas sembradas, cuando la vida nos exprima esta vez lo que va a salir desde dentro de nosotros va a ser paciencia, amor, empatía y todo lo buenos que necesitemos para una situación dada.
Siembre el beneficio de una semilla positiva, cultiva la ventaja de un buen pensamiento y practica la acción consciente de observar el pensamiento sin engancharte de el.
Pasos:
- Prepara el terreno, prepara tu mente, sal del automático saliendo de tu zona de confort.
- Quitar la maleza, quitar programas, quitar malos hábitos, los malos hábitos son bloqueos energéticos.
- Plantar la semilla más importante, la semilla del Amor. Lleva la energía a tu corazón y empezarás a ver la vida diferente.
- Cuida la semilla, cultiva la semilla. La semilla la puedes cuidar conectando la mente con el corazón. Ser congruentes nuestras acciones con nuestros pensamientos.
- Vibrar en aquello que queremos cosechar. Observa tus pensamientos si estás pensando en un pensamiento negativo “respira” permite que el pensamiento se aleje y piensa en algo positivo.
No puedes sembrar en el jardín de los demás, tú eres responsable de lo que siembras en tu jardín y de lo que cosechas, lo que sí puedes hacer es inspirar a otras personas a que siembren buenas semillas.
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