La semana pasada alguien preguntó al profesor del curso de Oraciones y Recitación, si las oraciones que se aprendían tenían diferentes propósitos.
Francisco, respondió:
"Las oraciones tienen matices, tienen áreas, pero también sabiendo que el propósito de la oración siempre es uno: la liberación, la libertad…La libertad de sentirte mejor, más contento, agradecido, sentirte bien, sentirte válido, sentir amor todo el tiempo, sentirte tranquilo, sentir que puedes contribuir...Eso es la libertad. Convertirte en una persona menos enjaulada, menos encerrada en las cosas que te limitan.
Salir de las limitaciones no porque dejen de existir, sino porque aprendes a sortearlas.
Tener una mente clara que a pesar de los obstáculos y las limitaciones de la vida te permita estar en contacto con el trasfondo de la realidad.
Eso se hace solo a partir de conocer, a partir de entender. Con las oraciones siempre estamos apelando a esto…"
También apareció la cuestión de la repetición mecánica de oraciones. Una persona comentaba que ella las repetía internamente mientras hacía otras cosas.
"En nuestra tradición de enseñanza no se recomienda repetir sin prestar atención porque debe realizarse como una meditación. Orar no debe ser una práctica descontextualizada, tiene que haber una enseñanza. De otra manera termina funcionando en contra de nosotros más que ayudarnos.
Para que sirva, la oración tiene que tener un contexto, y el contexto eres tú, la claridad acerca de ti tiene que estar, y para eso está la enseñanza.
Y así vemos todas las prácticas (orar, meditar, practicar yoga…), como una herramienta para asimilar las enseñanzas y que tienen que estar basadas en un conocimiento. Sino fallan mucho, se convierten en fútiles, estériles, hay que modificarlas...Por eso es que en general, a uno se le facilita todo cuando hay alguien que le ayuda, alguien que le muestra esto, alguien que sostiene el espejo para yo mirarme y ver que todas estas cosas que están alrededor de la enseñanza son justamente para eso… "
Cómo la oración nos ayuda a fortalecer nuestro vínculo con el Todo. Si hay diferencia en orar en un idioma o en otro. Que la Gracia se consigue, no viene sola...De la mano de un maestro que te guía para lograr un mayor entendimiento de la realidad, y así fortalecer tu vínculo con el Todo.
Con información de Oscar Montero https://www.vedanta.academy/

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