Un buen líder debe definir su vida en base a sus objetivos, deseos, inquietudes, retos, metas (todo aquello que le lleve a la felicidad), a continuación plantifica y actúa para que su vida discurra por el camino marcado.
¿Todos podemos desarrollar nuestro liderazgo personal? Rotundamente sí. Sencillamente porque la clave está en cada uno de nosotros, porque no depende de nadie más. Porque siempre hay un factor que podemos controlar y esa es la actitud, independientemente de las circunstancias, barreras, obstáculos, gente que es tóxica...nuestra actitud siempre la determinamos nosotros y esa actitud tendrá como consecuencia unos u otros comportamientos. Pero en primer lugar debemos ser conscientes, mentalizarnos, creernos, que esa actitud es cosa nuestra y no de los demás. Partiendo de esa base, todos podemos desarrollar nuestro liderazgo personal. Ese control de nuestra actitud dará lugar a cambios en nuestro pensamiento y de forma automática a nuestros comportamientos. (Recas et al., 2017).
¿Cómo llevarías a cabo el liderazgo para lograr una dirección asertiva y una motivación eficaz?
El liderazgo no es ni místico ni misterioso. No tiene nada que ver con tener “carisma” u otras exóticas cualidades personales. No es privilegio de unos pocos escogidos. No es necesariamente mejor que la dirección, o un sustituto de ella. Más bien, el liderazgo y la dirección son dos sistemas de actuación distintos y complementarios. Cada uno cumple una función distinta y realiza unas actividades peculiares. Ambos son necesarios para tener éxitos en un ambiente de negocios cada vez más complejo y volátil. (Kotter, 1999, p.67).
Uno de los primeros estudios de las teorías del liderazgo basada en el comportamiento, fue el realizado por Kurt Lewin y sus compañeros de la Universidad de Iowa, y concluyó en tres estilos de liderazgo:
1) Estilo autocrático o autoritario: persona que da órdenes y supervisa su cumplimiento, es dogmática e impositiva y así mismo, dirige a través de la habilidad para restringir u otorgar recompensas y castigos.
2) Estilo democrático o participativo: consulta con sus subordinados las acciones y las decisiones propuestas y promueve su participación. Se percibe que este tipo de líder se encuentra en un rango que varía desde la persona que no emprende acciones sin participación de sus subordinados hasta la otra que toma decisiones pero no consulta a sus subordinados antes de hacerlo.
3) Estilo Laissez-Faire o políticas laxas: utiliza un poco su poder, si es que lo hace, y da a sus subordinados una gran cantidad de independencia o autonomía en sus operaciones. Este tipo de líder, permite en gran medida que sus subordinados fijen sus propias metas y los medios para lograrlas y considera que su papel es facilitar las operaciones de sus seguidores proporcionándoles información y actuando primordialmente como contacto con el medio ambiente externo.
Motivación. Etimológicamente la palabra motivación como tal proviene del latín motivus (movimiento) y cíón (acción y afecto), así que, según esto, la motivación es la causa de una acción. Pero, de forma más genérica, podemos decir que la motivación está formada por aquellos estímulos que nos mueven a realizar determinadas acciones y persistir en ellas hasta terminadas. Este concepto se relaciona tanto con la intensidad como con la finalidad de nuestra conducta, es decir, se relaciona con invertir mayor o menor tiempo y energía en una actividad. (Recas et al., 2017).
¿Qué influye en nuestra motivación?
- Clima o contexto: Se constituye en la cultura en la cual se desenvuelve una persona. Allí se puede aprender y captar emociones positivas que te motiven a alcanzar tus objetivos.
- Objetivos trazados: Otro de los elementos importantes son las metas u objetivos personales trazados. Estos son los elementos determinantes y motivacionales para alcanzar nuestra meta, puesto que generará desarrollo o avance.
- Personas: Pueden ser nuestros familiares, compañeros de trabajo o conocidos que nos impulsen avanzar. Ellos pueden ser la principal fuente de motivación que se tiene, puesto que siempre están allí alentando y animando.
Liderazgo centrado en el trabajo se refiere a la medida en que el líder asume la responsabilidad de hacer que el trabajo se lleve a cabo. El líder dirige de cerca a sus subordinados en cumplimiento de funciones y metas claras, mientras que el administrador les indica qué deben de hacer y cómo tienen que hacerlo a medida que trabajan en la consecución de la meta. Cumplir con los estándares es una función importante. (Lussier & Achua, 2010, )
Conclusiones
Una eficaz toma de decisiones debe basarse en nuestros principios y objetivos principales. Tal y como muchos estamos pensando, esta forma de proceder requiere de una gran fuerza de voluntad y disciplina interior, exige una estructura interna muy sólida y estable. Algo que al principio supondrá un mayor esfuerzo por nuestra parte pero que, poco a poco, cuando vayamos disfrutando de las ventajas de tomar decisiones en base a nuestros principios y objetivos, iremos automatizando. Podemos definir la toma de decisiones como la selección de una acción entre diferentes alternativas que nos llevará a dar resolución a un problema o situación.
En ese mismo sentido, la definición de liderazgo presentada por Robbins, la cual versa como “la capacidad de influir en un grupo para que se logren las metas” (Robbins, 1999, p.347), deja ver la idea de unos medios (personas o grupos) y unos fines a lograr (metas) y por tanto, la posibilidad de orientar o identificar un estilo de dirección y liderazgo en función del énfasis en unos u otros; el énfasis en las personas, para el caso de influir en los grupos, y el énfasis en las tareas y los resultados, para el caso de lograr las metas.
¿Como líderes, nos preocupamos más por la consecución de los objetivos, o nuestra principal inquietud son las personas? ¿Hacia donde enfocamos principalmente nuestra preocupación? En este caso nos inclinamos por la consecución de los objetivos.
Bibliografía
- Lussier, R. N., & Achua, C. F. (2010). Liderazgo. Teoría Aplicación Y Desarrollo de Habilidades. Cengage Learning.
- Psicólogos y Salud | Atención psicológica integral y especializada. (n.d.).
- Recas, L. M. y García Callejón, B. (2017). Coaching y liderazgo personal. Madrid, Spain: Ministerio de Educación y Formación Profesional de España.
- Sánchez Manchola, I. D. (2009). Estilos de dirección y liderazgo en las organizaciones: propuesta de un modelo para su caracterización y análisis. Cali, Programa Editorial Universidad del Valle.

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